{"id":4379,"date":"2021-04-07T13:10:50","date_gmt":"2021-04-07T13:10:50","guid":{"rendered":"https:\/\/puenteromano.net\/?p=4379"},"modified":"2021-04-07T13:11:46","modified_gmt":"2021-04-07T13:11:46","slug":"asi-hablo-zaratustra-fragmento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puenteromano.net\/index.php\/2021\/04\/07\/asi-hablo-zaratustra-fragmento\/","title":{"rendered":"As\u00ed habl\u00f3 Zaratustra, de F. Nietzsche, fragmento"},"content":{"rendered":"\n<p>AS\u00cd HABL\u00d3 ZARATUSTRA, DE F. NIETZSCHE (fragmento).<\/p>\n\n\n\n<p>3<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Zaratustra lleg\u00f3 a la primera ciudad, situada al borde de los bosques, encontr\u00f3 reunida en el mercado una gran muchedumbre: pues estaba prometida la exhibici\u00f3n de un volatinero. Y Zaratustra habl\u00f3 as\u00ed al pueblo:<\/p>\n\n\n\n<p>Yo os ense\u00f1o el superhombre. El hombre es algo que debe ser superado. \u00bfQu\u00e9 hab\u00e9is hecho para superarlo?<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los seres han creado hasta ahora algo por encima de s\u00ed mismos: \u00bfy quer\u00e9is ser vosotros el reflujo de ese gran flujo y retroceder al animal m\u00e1s bien que superar al hombre?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el mono para el hombre? Una irrisi\u00f3n o una verg\u00fcenza dolorosa. Y justo eso es lo que el hombre debe ser para el superhombre: una irrisi\u00f3n o una verg\u00fcenza dolorosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00e9is recorrido el camino que lleva desde el gusano hasta el hombre, y muchas cosas en vosotros contin\u00faan siendo gusano. En otro tiempo fuisteis monos, y tambi\u00e9n ahora es el hombre m\u00e1s mono que cualquier mono.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el m\u00e1s sabio de vosotros es tan s\u00f3lo un ser escindido, h\u00edbrido de planta y fantasma. Pero \u00bfos mando yo que os convirt\u00e1is en fantasmas o en plantas?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Mirad, yo os ense\u00f1o el superhombre!<\/p>\n\n\n\n<p>El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: \u00a1sea el superhombre el sentido de la tierra!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Yo os conjuro, hermanos m\u00edos, permaneced fieles a la tierra y no cre\u00e1is a quienes os hablan de esperanzas sobreterrenales! Son envenenadores, lo sepan o no.<\/p>\n\n\n\n<p>Son despreciadores de la vida, son moribundos y est\u00e1n, ellos tambi\u00e9n, envenenados, la tierra est\u00e1 cansada de ellos: \u00a1ojal\u00e1 desaparezcan!<\/p>\n\n\n\n<p>En otro tiempo el delito contra Dios era el m\u00e1ximo delito, pero Dios ha muerto y con \u00c9l han muerto tambi\u00e9n esos delincuentes. \u00a1Ahora lo m\u00e1s horrible es delinquir contra la tierra y apreciar las entra\u00f1as de lo inescrutable m\u00e1s que el sentido de la tierra!<\/p>\n\n\n\n<p>En otro tiempo el alma miraba al cuerpo con desprecio: y ese desprecio era entonces lo m\u00e1s alto: &#8211; el alma quer\u00eda el cuerpo flaco, feo, fam\u00e9lico. As\u00ed pensaba escabullirse del cuerpo y de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Oh, tambi\u00e9n esa alma era flaca, fea y fam\u00e9lica: \u00a1y la crueldad era la voluptuosidad de esa alma!<\/p>\n\n\n\n<p>Mas vosotros tambi\u00e9n, hermanos m\u00edos, decidme: \u00bfqu\u00e9 anuncia vuestro cuerpo de vuestra alma? \u00bfNo es vuestra alma acaso pobreza y suciedad y un lamentable bienestar?<\/p>\n\n\n\n<p>En verdad, una sucia corriente es el hombre. Es necesario ser un mar para poder recibir una sucia corriente sin volverse impuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Mirad, yo os ense\u00f1o el superhombre: \u00e9l es ese mar, en \u00e9l puede sumergirse vuestro gran desprecio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la m\u00e1xima vivencia que vosotros pod\u00e9is tener? La hora del gran desprecio. La hora en que incluso vuestra felicidad se os convierta en n\u00e1usea y eso mismo ocurra con vuestra raz\u00f3n y con vuestra virtud.<\/p>\n\n\n\n<p>La hora en que dig\u00e1is: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 importa mi felicidad! Es pobreza y suciedad y un lamentable bienestar. \u00a1Sin embargo, mi felicidad deber\u00eda justificar incluso la existencia!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>La hora en que dig\u00e1is: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 importa mi raz\u00f3n! \u00bfAns\u00eda ella el saber lo mismo que el le\u00f3n su alimento? \u00a1Es pobreza y suciedad y un lamentable bienestar!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>La hora en que dig\u00e1is: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 importa mi virtud! Todav\u00eda no me ha puesto furioso. \u00a1Qu\u00e9 cansado estoy de mi bien y de mi mal! \u00a1Todo esto es pobreza y suciedad y un lamentable bienestar!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>La hora en que dig\u00e1is: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 importa mi justicia! No veo que yo sea un carb\u00f3n ardiente. \u00a1Mas el justo es un carb\u00f3n ardiente!\u00bb La hora en que dig\u00e1is: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 importa mi compasi\u00f3n! \u00bfNo es la compasi\u00f3n acaso la cruz en la que es clavado quien ama a los hombres? Pero mi compasi\u00f3n no es una crucifixi\u00f3n.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHab\u00e9is hablado ya as\u00ed? \u00bfHab\u00e9is gritado ya as\u00ed? \u00a1Ah, ojal\u00e1 os hubiese yo o\u00eddo ya gritar as\u00ed!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1No vuestro pecado &#8211; vuestra moderaci\u00f3n es lo que clama al cielo, vuestra mezquindad hasta en vuestro pecado es lo que clama al cielo!.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el rayo que os lama con su lengua? \u00bfD\u00f3nde la demencia que habr\u00eda que inocularos?<\/p>\n\n\n\n<p>Mirad, yo os ense\u00f1o el superhombre: \u00a1\u00e9l es ese rayo, \u00e9l es esa demencia! &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Zaratustra hubo hablado as\u00ed, uno del pueblo grit\u00f3: \u00abYa hemos o\u00eddo hablar bastante del volatinero; ahora, \u00a1ve\u00e1moslo tambi\u00e9n!\u00bb Y todo el pueblo se ri\u00f3 de Zaratustra. Mas el volatinero, que crey\u00f3 que aquello iba dicho por \u00e9l, se puso a trabajar.<\/p>\n\n\n\n<p>4<\/p>\n\n\n\n<p>Mas Zaratustra contempl\u00f3 al pueblo y se maravill\u00f3. Luego habl\u00f3 as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre, &#8211; una cuerda sobre un abismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un peligroso pasar al otro lado, un peligroso caminar, un peligroso mirar atr\u00e1s, un peligroso estremecerse y pararse. La grandeza del hombre est\u00e1 en ser un puente y no una meta: lo que en el hombre se puede amar es que es un tr\u00e1nsito y un ocaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a quienes no saben vivir de otro modo que hundi\u00e9ndose en su ocaso, pues ellos son los que pasan al otro lado.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a los grandes despreciadores, pues ellos son los grandes veneradores, y flechas del anhelo hacia la otra orilla. Yo amo a quienes, para hundirse en su ocaso y sacrificarse, no buscan una raz\u00f3n detr\u00e1s de las estrellas: sino que se sacrifican a la tierra para que \u00e9sta llegue alguna vez a ser del superhombre. Yo amo a quien vive para conocer, y quiere conocer para que alguna vez viva el superhombre. Y quiere as\u00ed su propio ocaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a quien trabaja e inventa para construirle la casa al superhombre y prepara para \u00e9l la tierra, el animal y la planta: pues quiere as\u00ed su propio ocaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a quien ama su virtud: pues la virtud es voluntad de ocaso y flecha del anhelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a quien no reserva para s\u00ed ni una gota de esp\u00edritu, sino que quiere ser \u00edntegra- mente el esp\u00edritu de su virtud: avanza as\u00ed en forma de esp\u00edritu sobre el puente.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a quien de su virtud hace su inclinaci\u00f3n y su fatalidad: quiere as\u00ed, por amor a su virtud, seguir viviendo y no seguir viviendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a quien no quiere tener demasiadas virtudes. Una virtud es m\u00e1s virtud que dos, porque es un nudo m\u00e1s fuerte del que se cuelga la fatalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a aquel cuya alma se prodiga, y no quiere recibir agradecimiento ni devuelve nada: pues \u00e9l regala siempre y no quiere conservarse a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a quien se averg\u00fcenza cuando el dado, al caer, le da suerte, y entonces se pregunta: \u00bfacaso soy yo un jugador que hace trampas? &#8211; pues quiere perecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a quien delante de sus acciones arroja palabras de oro y cumple siempre m\u00e1s de lo que promete: pues quiere su ocaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a quien justifica a los hombres del futuro y redime a los del pasado: pues quiere perecer a causa d\u00e9 los hombres del presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a quien castiga a su dios porque ama a su dios: pues tiene que perecer por la c\u00f3lera de su dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a aquel cuya alma es profunda incluso cuando se la hiere, y que puede perecer a causa de una peque\u00f1a vivencia: pasa as\u00ed de buen grado por el puente.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a aquel cuya alma est\u00e1 tan llena que se olvida de s\u00ed mismo, y todas las cosas est\u00e1n dentro de \u00e9l: todas las cosas se transforman as\u00ed en su ocaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a quien es de esp\u00edritu libre y de coraz\u00f3n libre: su cabeza no es as\u00ed m\u00e1s que las entra\u00f1as de su coraz\u00f3n, pero su coraz\u00f3n lo empuja al ocaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo amo a todos aquellos que son como gotas pesadas que caen una a una de la oscura nube suspendida sobre el hombre: ellos anuncian que el rayo viene, y perecen como anunciadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Mirad, yo soy un anunciador del rayo y una pesada gota que cae de la nube: mas ese rayo se llama superhombre.<\/p>\n\n\n\n<p>5<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Zaratustra hubo dicho estas palabras contempl\u00f3 de nuevo el pueblo y call\u00f3: \u00abAh\u00ed est\u00e1n\u00bb, dijo a su coraz\u00f3n, \u00aby se r\u00eden: no me entienden, no soy yo la boca para estos o\u00eddos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHabr\u00e1 que romperles antes los o\u00eddos, para que aprendan a o\u00edr con los ojos? \u00bfHabr\u00e1 que atronar igual que timbales y que predicadores de penitencia? \u00bfO acaso creen tan s\u00f3lo al que balbucea?<\/p>\n\n\n\n<p>Tienen algo de lo que est\u00e1n orgullosos. \u00bfC\u00f3mo llaman a eso que los llena de orgullo? Cultural lo llaman, es lo que los distingue de los cabreros.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esto no les gusta o\u00edr, referida a ellos, la palabra <em>Vesprecid <\/em>(Desprecio). Voy a hablar, pues, a su orgullo.<\/p>\n\n\n\n<p>Voy a hablarles de lo m\u00e1s despreciable: el \u00faltimo hombre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Zaratustra habl\u00f3 as\u00ed al pueblo:<\/p>\n\n\n\n<p>Es tiempo de que el hombre fije su propia meta. Es tiempo de que el hombre plante la<\/p>\n\n\n\n<p>semilla de su m\u00e1s alta esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda es bastante f\u00e9rtil su terreno para ello. Mas alg\u00fan d\u00eda ese terreno ser\u00e1 pobre y<\/p>\n\n\n\n<p>manso, y de \u00e9l no podr\u00e1 ya brotar ning\u00fan \u00e1rbol elevado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ay! \u00a1Llega el tiempo en que el hombre dejar\u00e1 de lanzar la flecha de su anhelo m\u00e1s all\u00e1<\/p>\n\n\n\n<p>del hombre, y en que la cuerda de su arco no sabr\u00e1 ya vibrar!<\/p>\n\n\n\n<p>Yo os digo: es preciso tener todav\u00eda caos dentro de s\u00ed para poder dar a luz una estrella<\/p>\n\n\n\n<p>danzarina. Yo os digo: vosotros ten\u00e9is todav\u00eda caos dentro de vosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ay! Llega el tiempo en que el hombre no dar\u00e1 ya a luz ninguna estrella. \u00a1Ay! Llega el<\/p>\n\n\n\n<p>tiempo del hombre m\u00e1s despreciable, el incapaz ya de despreciarse a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Mirad! Yo os muestro el \u00faltimo hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 es amor? \u00bfQu\u00e9 es creaci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 es anhelo? \u00bfQu\u00e9 es estrella?\u201d &#8211; as\u00ed pregunta el<\/p>\n\n\n\n<p>\u00faltimo hombre, y parpadea.<\/p>\n\n\n\n<p>La tierra se ha vuelto peque\u00f1a entonces, y sobre ella da saltos el \u00faltimo hombre, que todo lo empeque\u00f1ece. Su estirpe es indestructible, como el pulg\u00f3n; el \u00faltimo hombre es el que m\u00e1s tiempo vive.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNosotros hemos inventado la felicidad\u201d &#8211; dicen los \u00faltimos hombres, y parpadean.<\/p>\n\n\n\n<p>Han abandonado las comarcas donde era duro vivir: pues la gente necesita calor. La gente ama incluso al vecino y se restriega contra \u00e9l: pues necesita calor.<\/p>\n\n\n\n<p>Enfermar y desconfiar consid\u00e9ranlo pecaminoso: la gente camina con cuidado. \u00a1Un tonto es quien sigue tropezando con piedras o con hombres!<\/p>\n\n\n\n<p>Un poco de veneno de vez en cuando: eso produce sue\u00f1os agradables. Y mucho veneno al final, para tener un morir agradable.<\/p>\n\n\n\n<p>La gente contin\u00faa trabajando, pues el trabajo es un entretenimiento. Mas procura que el entretenimiento no canse. La gente ya no se hace ni pobre ni rica: ambas cosas son demasiado molestas. \u00bfQui\u00e9n quiere a\u00fan gobernar? \u00bfQui\u00e9n a\u00fan obedecer? Ambas cosas son demasiado molestas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ning\u00fan pastor y un solo reba\u00f1o!. Todos quieren lo mismo, todos son iguales: quien tiene sentimientos distintos marcha voluntariamente al manicomio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn otro tiempo todo el mundo desvariaba\u201d &#8211; dicen los m\u00e1s sutiles, y parpadean.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy la gente es inteligente y sabe todo lo que ha ocurrido: as\u00ed no acaba nunca de bur- larse. La gente contin\u00faa discutiendo, mas pronto se reconcilia &#8211; de lo contrario, ello estropea el est\u00f3mago.<\/p>\n\n\n\n<p>La gente tiene su peque\u00f1o placer para el d\u00eda y su peque\u00f1o placer para la noche: pero honra la salud.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNosotros hemos inventado la felicidad\u201d &#8211; dicen los \u00faltimos hombres, y parpadean. &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed acab\u00f3 el primer discurso de Zaratustra, llamado tambi\u00e9n \u00abel pr\u00f3logo\u00bb: pues en este punto el griter\u00edo y el regocijo de la multitud lo interrumpieron. \u00ab\u00a1Danos ese \u00faltimo hombre, oh Zaratustra, &#8211; gritaban &#8211; haz de nosotros esos \u00faltimos hombres! \u00a1El superhombre te lo regalamos!. Y todo el pueblo daba gritos de j\u00fabilo y chasqueaba la lengua. Pero Zaratustra se entristeci\u00f3 y dijo a su coraz\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>No me entienden: no soy yo la boca para estos o\u00eddos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda he vivido demasiado tiempo en las monta\u00f1as, he escuchado demasiado a los arroyos y a los \u00e1rboles: ahora les hablo como a los cabreros.<\/p>\n\n\n\n<p>Inm\u00f3vil es mi alma, y luminosa como las monta\u00f1as por la ma\u00f1ana. Pero ellos piensan que yo soy fr\u00edo, y un burl\u00f3n que hace chistes horribles.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora me miran y se r\u00eden: y mientras r\u00eden, contin\u00faan odi\u00e1ndome. Hay hielo en su re\u00edr.<\/p>\n\n\n\n<p>6<\/p>\n\n\n\n<p>Pero entonces ocurri\u00f3 algo que hizo callar todas las bocas y quedar fijos todos los ojos. Entretanto, en efecto, el volatinero hab\u00eda comenzado su tarea: hab\u00eda salido de una peque- \u00f1a puerta y caminaba sobre la cuerda, la cual estaba tendida entre dos torres, colgando sobre el mercado y el pueblo. Mas cuando se encontraba justo en la mitad de su camino, la peque\u00f1a puerta volvi\u00f3 a abrirse y un compa\u00f1ero de oficio vestido de muchos colores, igual que un buf\u00f3n, salt\u00f3 fuera y march\u00f3 con r\u00e1pidos pasos detr\u00e1s del primero. \u00abSigue adelante, cojitranco, grit\u00f3 su terrible voz, sigue adelante, \u00a1holgaz\u00e1n, impostor, cara de t\u00edsico! \u00a1Que no te haga yo cosquillas con mi tal\u00f3n! \u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed entre torres? Dentro de la torre est\u00e1 tu sitio, en ella se te deber\u00eda encerrar, \u00a1cierras el camino a uno mejor que t\u00fa!\u00bb &#8211; Y a cada palabra se le acercaba m\u00e1s y m\u00e1s: y cuando estaba ya a un solo paso detr\u00e1s de \u00e9l ocurri\u00f3 aquella cosa horrible que hizo callar todas las bocas y quedar fijos todos los ojos: &#8211; lanz\u00f3 un grito como si fuese un demonio y salt\u00f3 por encima de quien le obstaculizaba el camino. Mas \u00e9ste, cuando vio que su rival lo venc\u00eda, perdi\u00f3 la cabeza y el equilibrio; arroj\u00f3 su balanc\u00edn y, m\u00e1s r\u00e1pido que \u00e9ste, se precipit\u00f3 hacia abajo como un remolino de brazos y de piernas. El mercado y el pueblo parec\u00edan el mar cuando la tempestad avanza: todos huyeron apart\u00e1ndose y atropell\u00e1ndose, sobre todo all\u00ed donde el cuerpo ten\u00eda que estrellarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Zaratustra, en cambio, permaneci\u00f3 inm\u00f3vil, y justo a su lado cay\u00f3 el cuerpo, maltrecho y quebrantado, pero no muerto todav\u00eda. Al poco tiempo el destrozado recobr\u00f3 la consciencia y vio a Zaratustra arrodillarse junto a \u00e9l. \u00ab\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed?, dijo por fin, desde hace mucho sab\u00eda yo que el diablo me echar\u00eda la zancadilla. Ahora me arrastra al infierno: \u00bfquieres t\u00fa imped\u00edrselo?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPor mi honor, amigo, respondi\u00f3 Zaratustra, todo eso de que hablas no existe: no hay ni diablo ni infierno. Tu alma estar\u00e1 muerta a\u00fan m\u00e1s pronto que tu cuerpo: as\u00ed, pues, \u00a1no temas ya nada!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre alz\u00f3 su mirada con desconfianza. \u00abSi t\u00fa dices la verdad, a\u00f1adi\u00f3 luego, nada pierdo perdiendo la vida. No soy mucho m\u00e1s que un animal al que, con golpes y escasa comida, se le ha ense\u00f1ado a bailar.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo hables as\u00ed, dijo Zaratustra, t\u00fa has hecho del peligro tu profesi\u00f3n, en ello no hay na- da despreciable. Ahora pereces a causa de tu profesi\u00f3n: por ello voy a enterrarte con mis propias manos.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Zaratustra hubo dicho esto, el moribundo ya no respondi\u00f3; pero movi\u00f3 la mano como si buscase la mano de Zaratustra para darle las gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AS\u00cd HABL\u00d3 ZARATUSTRA, DE F. NIETZSCHE (fragmento). 3 Cuando Zaratustra lleg\u00f3 a la primera ciudad, situada al borde de los bosques, encontr\u00f3 reunida en el mercado una gran muchedumbre: pues estaba prometida la exhibici\u00f3n de un volatinero. Y Zaratustra habl\u00f3 as\u00ed al pueblo: Yo os ense\u00f1o el superhombre. 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