Emmanuel Kant (Königsberg, 1724-1804; hoy Rusia: en su tiempo, Prusia oriental) fue uno de los pensadores más importantes de la Ilustración alemana (Siglo XVIII) y de la Filosofía Occidental.

Extendió su concepción racional de la realidad a todos los ámbitos. También a la Ética, intentando encontrar una ley moral o principio imperativo que tuviera alcance universal, nombrado como “imperativo categórico”.

En la obra de Kant “Fundamentación de la metafísica de las costumbres” (1785), aparecen diversas formulaciones del imperativo categórico:

  1. “Obra sólo según aquella máxima por la cual puedas querer que al mismo tiempo se convierta en ley universal”.
  2. “Obra como si la máxima de tu acción pudiera convertirse por tu voluntad en una ley universal de la naturaleza”.
  3. “Obra de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre al mismo tiempo como fin y nunca simplemente como medio”.

Ejercicio: identifica tres situaciones imaginarias, pero propias de la vida cotidiana, donde una persona se comporta de acuerdo con la norma moral kantiana o la contradice.