DOCUMENTAR UNA IMAGEN

Los trabajos de investigación patrimonial han de ser rigurosos y detallados. El investigador es una herramienta de precisión y su mirada debe escrutar las imágenes, o la información en general, con el fin de extraer todo el contenido implícito de la representación gráfica.
Por ejemplo, en la fotografía superior, habría de acreditarse:
1. La autoría: José Ramón Lueje ((Infiesto, 1903 – Gijón, 1981)
2. El lugar: Invernales de Las Mestas, Montaña de Covadonga
3. El motivo: Arquitectura de pastor: cabaña en el puertu baju
4. La fecha (año, mes), si se conoce. Si no se conoce, el trabajo del investigador ha de dirigirse a la obtención de esos datos, interpretando los elementos significativos que aparecen en la imagen. En este caso, posiblemente marzo o primavera temprana.
5. Las identidades de quienes protagonizan la imagen. En este caso, dos pastores de Táranu (sentado a la izquierda.) y Labra (de pie, a la derecha), cuyos nombres también procedería incluir.
6. El lugar de procedencia de la imagen o “fondo documental”. En este caso, “Archivo de José Ramón Lueje, Museo del Pueblo de Asturias, Gijón”. Pero los fondos documentales pueden estar localizados también en archivos parroquiales, municipales o privados, como es el caso de los álbumes familiares.